La Luna - Astrología Terapéutica Felicitas Cavo

La Luna

Podemos concebir a cada planeta con una función de un sistema. La Luna representará en el mundo externo la madre, casa, hogar, útero, cueva. En el aspecto interno la luna está asociada con lo afectivo la memoria, la imagen psíquica materna. Es decir que esta vibración lunar se verá expresada externamente en estos ámbitos mencionados internamente en el mundo emocional de la persona.

Aprender de la astrología como un lenguaje sagrado implica traducir el modo de organizar la percepción de la realidad basada en palabras de un lenguaje cotidiano, llevado a un orden interconectado a través de símbolos más complejos.

La luna es la proliferación de tejido indiferenciado en la cual se enfatiza la tendencia a repetirse a sí misma, hasta el momento en que una nueva información compleja a la sustancia a fin de producir una ulterior diferenciación.

La inteligencia del código genético quedó constituido a partir de la unión de los gametos que a posteriori irán determinando las características específicas que la masa celular deberá tomar hasta transformarse en: hígado, riñón, uñas, piernas, ojos. 

 

A partir de allí la vitalidad de cada célula no responderá a nuevos impulsos de formación y solo se renovará periódicamente regenerándose dentro de un mismo patrón estable y definitivo. 

 

A nivel biológico se pueden visualizar características de la luna como indiferenciación que posibilita sucesivas transformaciones hasta dar lugar a una forma final. Plasticidad y receptividad. Alta vitalidad que hace que se reproduzca contínuamente asimismo. Capacidad de renovación.

 

La función lunar específica es proporcionar la sustancia capaz de retener la huella “nmémica” como establecía Freud, repitiéndola hasta que se establece una forma o un patrón.

 

La luna es memoria ya que requiere todas las reacciones externas que la afectan y resurge tomando una nueva forma alimentándola con su propia vitalidad. Por lo tanto la luna tiene tanto un talento como un detrimento que en este caso significaría el mecanismo que tiene una persona para refugiarse en patrones emocionales de la infancia, que la protegen de cierta manera pero qué le impiden una apertura más integral.

 

La luna se identifica con situaciones pasadas, es incapaz de dar nuevas respuestas por ese exceso de memoria adquirida. Por lo tanto podríamos decir que la luna puede representar tanto la niña como la anciana. Uno bebé recién nacido y así mismo un sujeto experimentado. Lo fresco, genuino, vital, potente, abierto, y desde otro escenario posible un arquetipo que representa la experiencia sellada en surcos o patrones repetitivos dejando lo vital atrapado.

 

La función lunar se ha identificado por completo con la de su complementario, Saturno, el ermitaño, el sabio, el que posee toda la experiencia y tiene aliado al tiempo. La luna que representa como hemos mencionado anteriormente la cueva el nido, la familia, los afectos, la niña, emoción, lo vital. Este arquetipo de niña-anciana también se puede ver representado en otra figura como la virgen y la prostituta.

 

La virgen como el lugar de expresar esa quietud, que aguarda y espera con un nivel de amplia y generosa entrega, aguardando a su opuesto que la complemente. Y por otro lado la prostituta que se representa respondiendo ansiosamente a un estímulo externo para construir algo inmediato. Mecánico y voraz.

 

Los planos de nuestro aparato psíquico se relacionan con el enorme caudal de pensamientos que recorren una y otra vez esos mismos surcos y patrones avanzados por el miedo impidiendo una creatividad mayor.

La función lunar busca seguridad emocional donde el individuo pueda sentirse nutrido, protegido, acogido, mimado, análogamente con el signo de cáncer. Este acuoso signo que se expresa para proteger y anidar necesita excluir. 

Para excluir y no dejar penetrar dentro del nido, útero, así como el embrión fecundado construye tácitamente esa barrera dura que aísla lo protegido del medio hostil. 

Por lo tanto entonces donde existen estas sensaciones de protección, seguridad y estabilidad emocional para buscar ser protegidos también hay una necesidad de excluir con mucha firmeza y límite necesario para ser protegido.

Es así que esta tensión de los caminos del pasado constituya al nuevo ser, lo nutre, lo protege de su vida limitada. Pero al mismo tiempo el ser humano debe ser capaz de poder imprimir su singularidad para no desaparecer en esa repetición continua del pensamiento.

Es decir la luna, tiene que hacer un proceso, para pasar desde esta seguridad emocional, donde se guardan las memorias, y quedan las huellas y surcos marcados, para luego, pasar por la singularidad representada por el sol, hasta llegar a esta limitación y restricción expresada por Saturno. 

Por lo tanto la pregunta que ya hemos lanzado previamente es … ¿la función lunar me da esa capacidad de poder abrirme a sentir o me imposibilita quedándome atrapada en esa seguridad que no deja expresar mi creatividad y mi puro potencial?.

También como todo lo cíclico, la luna tiene sus fases. Donde mengua, luego crece, se pone llena y se convierte en una luna nueva donde aparece en el cielo sin dejar rastros.

Podemos utilizar estas fases lunares haciendo una analogía con el mandala del zodíaco occidental. Hay una instancia donde se produce una descarga de energía una poca vitalidad, luego comienza un crecimiento para comenzar a dar una análogo a casa 4 o Cáncer. Al llegar a su apogeo representado por la casa 10 Capricornio, la luna está llena representando a esa unión perfecta, esa plenitud total.

La luna natal va a representar una energía nutricia protectora más familiar para cada uno de nosotros que se va a expresar con una cualidad específica de acuerdo al signo y casa donde usted lo tenga en su código Natal. Esto emanará la energía pertinente que se expresará en el entorno, los vínculos, y acontecimientos que afectan al individuo en su nacimiento.

Existen varios calendarios con la información de las fases de la Luna en primer lugar, porque las fases lunares del ciclo de veintiocho días representan la relación que se suscita entre el Sol y la Luna durante ese mes. 

La Luna tiene influencia sobre el ritmo de las mareas y hasta sobre los seres humanos quiénes nos conformamos de 70 por ciento de agua. Influencia sobre la sangre y fluídos de los seres vivos. De esta manera entendiendo el signo por el cual atraviesa la luna cada dos días y medio, podemos saber algunos datos personales para saber cómo nos influenciará ese tránsito en particular y manejarnos más fluidamente.

En la astrología, la fase lunar, signo y casa de la persona que nace, permite interpretar las dificultades o facilidades que el sujeto tiene para expresar sus emociones e integrarlas. 

“El comienzo es la Luna Nueva con la semilla que se planta y se prepara para germinar y el final es la Luna Menguante, cuando, luego de la cosecha, los restos de la planta original vuelven a la tierra para transformarse y comenzar un nuevo ciclo”. Dane Rudhyar, 1967, The Lunation.

Felicitas Cavo
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